Pedagogías Decoloniales. Prácticas insurgentes de resistir, (re)existir y (re)vivir Tomo 1
Publicado como parte de la serie Pensamiento Decolonial en 2013, este volumen editado por Catherine Walsh constituye una exploración profunda y multifacética de las pedagogías decoloniales como herramientas de resistencia, reexistencia y revitalización en contextos marcados por la colonialidad. Este trabajo colectivo reúne voces de distintos territorios y experiencias que dialogan con las premisas de Frantz Fanon y Paulo Freire, destacando la intersección entre la pedagogía, la política y la acción social.
El libro está estructurado en cuatro partes: Abriendo Rumbo, Resistencias y Existencias, Pedagogías en/de Lugar y Hacia el Re-Existir y el Re-Vivir. Estas secciones ofrecen un recorrido desde las bases conceptuales y teóricas de la pedagogía decolonial hasta su aplicación práctica en diversos contextos, como los movimientos afrodescendientes, feministas y zapatistas, además de reflexiones sobre la educación intercultural crítica y las pedagogías del “buen vivir.”
Aportaciones principales:
Vínculo entre pedagogía y decolonialidad: Walsh presenta la pedagogía decolonial no solo como una metodología educativa, sino como una práctica política que busca desestabilizar las estructuras hegemónicas de poder, mientras reconfigura formas de ser, saber y convivir. Esto se manifiesta en procesos de desaprendizaje, reaprendizaje y creación de alternativas al modelo colonial moderno.
Memoria colectiva y prácticas insurgentes: Se destacan las narrativas históricas de resistencia desde las comunidades indígenas, afrodescendientes y populares, que han preservado sus memorias colectivas como herramientas pedagógicas frente a la opresión. Este elemento resalta cómo las luchas históricas son fuentes de aprendizaje y reexistencia.
Diversidad temática y autoral: Los capítulos incluyen contribuciones de académicos y activistas de diversas disciplinas y contextos geográficos, lo que permite un enfoque interseccional y plural. Se abordan desde las poéticas de la diáspora africana hasta las autonomías pedagógicas de los pueblos zapatistas y las pedagogías feministas negras.
Inspiración en Freire y Fanon: La obra establece un diálogo constante con las ideas de estos pensadores, integrando el análisis crítico de la opresión con prácticas de liberación y humanización, aplicadas en marcos de acción social.
Reflexión crítica:
El libro es un aporte invaluable para quienes buscan herramientas teóricas y prácticas que confronten la colonialidad en la educación y en la vida social. Sin embargo, su densidad conceptual y la amplitud de temas tratados pueden requerir un lector con cierta base en estudios decoloniales y crítica pedagógica. El enfoque plural también presenta el desafío de sintetizar propuestas diversas sin diluir su profundidad.
Conclusión:
Pedagogías Decoloniales no solo es un libro sobre educación; es un manifiesto para repensar las estructuras de poder desde perspectivas históricas, culturales y éticas. La obra invita a construir caminos de resistencia y reexistencia en un mundo cada vez más marcado por las desigualdades globales. Es un texto fundamental para educadores, activistas e investigadores comprometidos con la transformación social y la justicia epistémica.