En las economías populares se despliegan relaciones de interdependencia, de reciprocidad y de competencia, de cooperación y de apuestas políticas. Constituyen hoy una espacialidad de intersección de economías físicas, afectivas, identitarias, productivas y colectivas y, por lo tanto, de producción política; a la vez que se inscriben en procesos de temporalidades largas y de varias capas de memorias organizativas. Las economías populares de las que trata este libro ocupan y constituyen espacios determinados y momentos específicos, que no son solo los espacios de las calles y los mercados, ni sus tiempos solo los períodos de austeridad y crisis. Tampoco se limitan a lugares locales, periféricos, invisibilizados. Sus actividades producen tramas y se continúan, dan cuenta de la interdependencia de escalas, de circulaciones y movimientos, a la vez que se componen de historias, experiencias y futuros que abren escenarios potenciales, incluso de transición.